jueves, 16 de junio de 2016

Esto no puede ser complicado

Este es el perfil del recorrido que vamos a hacer desde la ciudad alemana de Passau hasta Viena. Dejando a un lado todo lo relacionado con su espectacularidad, su belleza y su historia, como se puede apreciar en el gráfico, se trata de un recorrido cómodo, en ligero desnivel descendente  y dada su sencillez, apto para que cualquiera pueda iniciarse en esto de las aventuras cicloturísticas.

martes, 7 de junio de 2016

La Hauptplatz y el impuesto sobre ventanas

Hauptplatz
Dreifaltigkeitssäule
La Hauptplatz, la barroca Plaza Mayor, verdadero corazón de Linz, es una de las plazas más grandes de Austria (13.200 m2), cuya estructura actual data de 1260. Sobresale en la misma una imponente columna de mármol blanco de 20 metros de altura (Dreifaltigkeitssäule) dedicada a la Santísima Trinidad. Es un símbolo típico del barroco y se construyó en 1723 como muestra de agradecimiento por las catástrofes superadas: la guerra, los incendios y la peste. La plaza juega hoy un importante papel como punto de encuentro para los vecinos de la ciudad y se convierte en una visita ineludible para todos los que la visitan.

Altes Rathaus
En el número 1 de la plaza se encuentra el Altes Rathaus (antiguo Ayuntamiento, construido en 1514), en el que hoy se ubica la Oficina de Turismo, en cuyo pasillo de entrada se pueden apreciar los retratos del emperador Federico III de Habsburgo, del astrónomo Johannes Kepler y del compositor Anton Bruckner. Es interesante visitar el Museo Génesis situado al fondo del patio interior, aunque sólo sea para conocer las salas dedicadas a las glorias locales. A propósito de Bruckner, atravesando la Domgasse desde Hauptplatz se puede descubrir su perfil esculpido en la fachada de la actual Iglesia de los Jesuitas (Jesuitenkirche), la antigua catedral en la que fue organista.

También Mozart compuso su sinfonía Linz aquí, en el número 20 de Klosterstrasse (con entrada por el número 17 de Altstadt). En el verano de 1783 Mozart fue con su mujer desde Viena hasta casa de su padre en Salzburgo, a fin de mejorar la relación tensa que había entre su mujer y su padre. En octubre decidió volverse a Viena e hizo escala en Linz el 30 de octubre. Allí fue invitado a dar un concierto el 4 de noviembre en el Teatro de la ciudad. Por una carta escrita a su padre se sabe que "estaba obligado a componer una sinfonía a todo trapo". La noche del estreno la sinfonía estaba acabado y, probablemente, fue interpretada sin ensayo previo. La sinfonía nº 36, llamada Linz, acababa de nacer. Rápidamente adquirió gran popularidad y hoy continúa siendo una de las más interpretadas. 

Los mercaderes se instalaban en la plaza para aprovechar las oleadas de gente que acudían a las ferias que tenían lugar en Linz dos veces al año. Las autoridades legislaron para que el mayor número posible de comerciantes se instalaran en Linz, y además vieron en ello un posible filón que quisieron aprovechar  para incrementar los ingresos de las arcas municipales introduciendo el llamado "impuesto de las tres ventanas" para las casas, un impuesto que ya existía en otros lugares de Europa.


Palais Weissenwolff
A ojos de un político de hoy, el impuesto podía entenderse como progresivo y hasta redistribuidor de la riqueza. Como es lógico, pagaban más quienes más ventanas tenían, es decir, quienes tenían las casas más grandes, o sea, los más ricos. Si alguien quería más ventanas tenía que pagar más impuestos. El resultado inmediato fue que los mercaderes empezaron a construir casas con mucha  profundidad, a veces hasta 80 metros de largo y poco frente. Un ejemplo es la Feichtingerhaus de mediados del siglo XVII, en el número 18, con un pintoresco patio renacentista. En el número 21 una casa del siglo XVIII con fachada de estucos, en el 27 el Palais Weissenwolff, de 1660, mientras que en el número 10 se encuentra la Bürgerhaus, que conserva en la primera planta una ventana gótica de 1430 y una fachada del 1818.

Hoy, el impuesto de las ventanas se estudia en las escuelas de Economía de Inglaterra, uno de los países pioneros en introducir este impuesto,  como el paradigma del fracaso en política fiscal. El resultado fue el contrario del esperado. Casi todas las familias humildes y muchas de las ricas optaron por hacer casas sin ventanas o tapiaron las existentes, lo que conllevó un terrible aumento de las enfermedades sobre todo en las ciudades, carentes de alcantarillado público y las mínimas medidas de higiene. No solo las arcas no ingresaron la cantidad esperada, sino que, al decrecer la actividad artesanal y comercial, vieron disminuidos sus réditos por otros impuestos.

 En esta plaza siguen celebrándose mercados típicos como el de los agricultores (que tiene lugar los viernes) y un rastro (los sábados) donde se puede comprar prácticamente de todo, desde un disco antiguo hasta un oso pardo disecado.

lunes, 6 de junio de 2016

Metropole, el hotel del horror

Monumento a las víctimas de la Gestapo
En Viena, caminando por el Franz Josefs Kai en las inmediaciones del Danubio, es fácil encontrarse con un monumento en piedra, erigido para que el mundo no olvide nunca a las víctimas de la crueldad nazi. Está en la Morzinplatz y se ha construido con granito procedente de la cantera del campo de concentración de Mauthausen, a la que se accedía por la tristemente célebre escalera de la muerte.

En medio de los bloques de piedra, una estatua en bronce simboliza a los que han logrado sobrevivir a los campos de exterminio del nazismo. El monumento sustituye a otro que en 1951 había sido levantado en el lugar financiado por los supervivientes. Éste se erigió tras la guerra donde estuvo situado anteriormente el lujoso Hotel Metropole, expropiado en 1938 por Heydrich, jefe de la policía secreta de la Alemania nazi, para establecer en él la sede de la Gestapo. El Metropole se convirtió en el departamento más importante de la Gestapo durante el tercer Reich alemán, al que diariamente eran llevados cientos de judíos para ser interrogados y torturados.

Hotel Metropole
Durante las primeras oleadas de arrestos masivos, en abril y marzo de 1938, los simpatizantes del régimen austro-fascista anterior fueron detenidos, igual que muchos comunistas, socialistas, judíos y sindicalistas. En diciembre de 1938, casi 21.000 prisioneros políticos habían sido detenidos. Más de la mitad de los 22.000 internos que llegaron al campo de concentración de Dachau ese año eran austriacos. Posteriormente, este Cuartel General de la Gestapo vienesa fue transformado en un centro de agrupación de los judíos, antes de ser transportados hacia los campos de concentración. 

Muchos de los presos que entraban en el antiguo hotel no lo hacían por la puerta principal, sino por la trasera, en la Salztorgasse. Desde allí eran directamente conducidos a las celdas. La mayoría de estos detenidos fueron sometidos a torturas y muchos murieron a manos de los oficiales de la Gestapo, otros se suicidaron o fueron enviados a campos de concentración.

En el monumento, una inscripción del presidente de la asociación de supervivientes de los campos de concentración dice: “Aquí se alzaba la casa de la Gestapo. Fue un infierno para los que creían en Austria. Para muchos de ellos, la puerta de la muerte. Se convirtió en ruinas, como el Reich milenario. Pero Austria resucitó y con ella nuestros muertos, las víctimas inmortales “. 

miércoles, 25 de mayo de 2016

La misteriosa Venus de Willendorf

Biblioteca
Abadía de Melk

Dos jornadas antes de llegar a Viena haremos la interesante etapa entre Melk y Krems an der Donau. Melk es un pueblo pequeño en el que destaca de manera llamativa la abadía, situada en lo alto del peñasco que cae sobre el Danubio. La abadía de Melk, famosa por haber servido de escenario para la versión cinematográfica de El nombre de la rosa, la novela de Umberto Eco. Una visita obligada es a la biblioteca de la abadía, una dependencia muy espectacular. Durante algunos kilómetros, mientras nos alejamos de ella, podremos seguir contemplando su figura recortada contra el cielo y su silueta reflejada en las aguas del río.

Después continuamos pedaleando entre campos y viñedos por esta región de Wachau, Patrimonio de la Humanidad. Muchos paisanos hacen en esta zona su propio vino, que se puede catar en las bodegas familiares a un euro la copa.

A 13 km de Melk y 5 antes de llegar a Spitz tendremos oportunidad de hacer una parada en el yacimiento en el que se encontró la famosa Venus de Willendorf, sin duda la más conocida de las Venus paleolíticas, que se exhibe en el Museo de Historia Natural de Viena. Cuando fue encontrada, hace más de cien años, levantó todo tipo de conjeturas, debido a sus marcados atributos sexuales, que los expertos no tardaron en relacionar con el concepto de fertilidad. Pero durante todo este tiempo esta figurilla  ha planteado numerosos enigmas entre los especialistas.

La figura, en piedra caliza, representa a una figura femenina con sus rasgos sexuales muy marcados: grandes pechos, anchas caderas, vientre prominente y una especie de corona o diadema en el pelo insertada en espiral sobre la cabeza. Está claro que se querían enfatizar los órganos femeninos, algo muy común en la representación femenina durante la Prehistoria.

Venus de Lespugue
El hallazgo de la figurita se produjo en 1908 durante unas obras para una línea de ferrocarril. Está comprobado que pertenece al período gravetiense (30000–22000 años). Su descubrimiento fue anterior al de otras figuras parecidas, halladas en los años 20 y 30 del siglo pasado en el Pirineo francés, en Moravia, en Ucrania o en Rusia. Todas tienen la anatomía femenina exageradamente grande y otras partes del cuerpo, como los brazos, los pies o la cara, desdibujadas o inexistentes. Durante 90 años descansó en una caja fuerte, hasta que en 1998 se mostró por primera vez al público en una exposición sobre arqueología en el Palacio Schönbrunn de Viena.

La cabeza con trenzas o una capucha 
Sin embargo, la mujercita de once centímetros de altura, regordeta, desnuda, con pechos y barriga prominentes, que recibió su nombre precisamente por esas formas tan femeninas, sigue siendo un enigma. Los científicos, que suelen distanciarse de las interpretaciones que la ven como una figura de culto erótico o de fertilidad, no han logrado aún averiguar dónde la Venus fue tallada, ni de dónde procede la piedra de la que se hizo, como tampoco la función o importancia que tenía para la cultura de tan remota época.

En 2006 se reanudaron las investigaciones en el lugar, que se centran ahora en las capas más antiguas del terreno. Según los investigadores, algunas tienen una antigüedad de hasta 60.000 años y las más recientes de 24.000, lo que constituye un fenómeno único en Europa Central.

sábado, 21 de mayo de 2016

Claudio Magris y el grafitero Kyselak

Dürnstein es un pueblo de cuento con un ruinoso castillo medieval en el que estuvo prisionero Ricardo Corazón de León, situado a pocos kilómetros de Krems an der Donau. Esta pequeña localidad con la que nos encontraremos en la sexta etapa de nuestra aventura cicloturística, también fue elegida por Josef Kyselak para dejar constancia de su paso por esta región de Wachau. Este curioso personaje, que está siendo muy alabado en la actualidad, se considera el precursor del graffiti moderno. Josef Kyselak suele aparecer en internet como el primer grafitero que ha habido en el mundo. Nació en 1799 en el seno de una acomodada familia austrohúngara y murió de cólera muy joven. Dedicó buena parte de su tiempo a dejar huellas escritas con su nombre por numerosos rincones del imperio.

Según parece, en un momento determinado Kyselak, funcionario del registro en la cámara de la corte de Viena y escalador experimentado, apostó con sus amigos que en tres años sería conocido en todo el imperio. Y ahí comenzó una actividad frenética para dejar su nombre inscrito en cuantos lugares llamativos encontraba en su camino, castillos, acantilados, iglesias, piedras y puentes. Todavía hoy se conservan 16 inscripciones con su nombre en los lugares más variados. En poco más de un año había ganado la apuesta pero no por ello dejó aparcada su actividad grafitera.

Cuentan que cuando tenía 26 años, fue llamado por el emperador Francisco I a palacio para dar cuenta de su actos y que, tras abandonar el despacho después de la amonestación, el káiser se percató de que, bajo la hoja que había firmado, Kyselak se las había ingeniado para dejar también allí huella de su paso, rotulando su nombre en la mesa de trabajo del emperador sin que éste se hubiera percatado.

Claudio Magris no comparte admiración con los relatores de las hazañas de Kyselak y en "El Danubio" critica abiertamente su ambición de eternidad, su orgullo desmedido y el menosprecio hacia el resto de los mortales: “Kyselak también escribió, en 1829, dos volúmenes de apuntes de viaje, que valen mucho menos que sus autógrafos. En barco, sobre el Danubio, el funcionario del registro se queja de la trivialidad de los pasajeros, mozos, criadas, vendedores ambulantes, barqueros. Demuestra poseer la vulgaridad de esos turistas que desearían lugares incontaminados y creen que sólo los demás los contaminan. Kyselak se considera que es el único con sentimientos nobles, capaz de apreciar lo auténtico. Los demás son semihombres, masa estúpida y fea, de la que él no sospecha que forma parte”

No le gusta nada a Claudio Magris la altanería que demuestra el vienés y ese posicionamiento de Kyselak por encima del bien y del mal: "Kyselak es uno de esos menospreciadores de masas, numerosos también hoy, que, apretujados entre sí en el autobús atestado o en la autopista atascada, se consideran, cada uno de ellos, habitantes de sublimes soledades o de salones refinados y desprecian, cada uno de ellos, al vecino [...] o bien le guiñan el ojo, para darle a entender que, en aquella multitud, sólo ellos dos son almas elegidas e inteligentes, obligadas a compartir el espacio con el rebaño. Esta suficiencia de jefe de oficina, que proclama "Usted no sabe quién soy yo", es lo contrario de la auténtica autonomía de juicio, de ese orgullo que hay en Don Quijote cuando, desarzonado, murmura "Sé quién soy" [I, 5] y que nunca va acompañado por el fácil e indiferenciado desprecio por el prójimo.
       
La estandarizada altanería con respecto a la masa es un comportamiento típicamente masificado. Quien habla de la estupidez general tiene que saber que no es inmune a ella, porque hasta Homero desciende del Olimpo de vez en cuando; debe asumirla en sí mismo como riesgo y destino común de los hombres, consciente de ser algunas veces más inteligente y otras más tonto que su vecino de casa o del tranvía, porque el viento sopla hacia donde quiere y nadie puede estar nunca seguro de que [...] no le abandone el viento del espíritu".

viernes, 12 de febrero de 2016

Linz - Mauthausen - Enns

En línea recta, si no nos saliésemos del trazado del Donauradweg, nuestra etapa de hoy, Linz-Enns, sería muy corta, apenas algo más de treinta kilómetros. Pero sospecho que vamos a hacer algunos más y con alguna pendiente importante. Nada más salir de Linz nos dirigiremos a Mauthausen (23,8 kms), para visitar el campo de concentración de la localidad austriaca (KZ-Gedenkstätte Mauthausen (Erinnerungsstrasse, 1). Importante tener en cuenta que la subida al Memorial se las trae, según José Antonio (rutasenbicicletas.net) hay dos opciones para llegar, una de ellas más suave; esperemos que la guía nos haga acertar. En cualquier caso, podemos sudar la camiseta en memoria de los 200.000 prisioneros que fueron víctimas de la barbarie nazi, entre ellos, 7.000 republicanos españoles, de los cuales, 4.761 perdieron la vida allí. 
Imagen actual del Campo de concentración de Mauthausen

El horario de visitas durante el mes de agosto es diariamente, de 9:00 a 17:30 horas. Es recomendable visitarlo con audioguía, las hay en varios idiomas, entre ellos el español. La duración de la visita es de unas dos horas. En función de la hora que nos pille y de como se nos quede el estomago podemos tomar un tentempié en la cafetería del KZ (campo de concentración).
Panorámica de Enns con su monumental torre

Desde Mauthausen a Enns nos quedan tan solo 10 kilómetros, cuesta abajo y llaneando, para llegar a la ciudad más antigua de Austria. Situada en la confluencia entre los ríos Enns y Danubio, la ciudad conserva parcialmente las murallas de la fortificación y algunos edificios con fachadas del renacimiento y barroco que le proporcionan un sabor entre medieval y moderno. Nuestro hotel está situado en la Hauptplatz (plaza principal) en donde podemos disfrutar de uno de los monumentos emblemáticos de esta ciudad, la Torre Cívica, que data de 1568 y mide 60 metros de altura. Si nos vemos capaces de subir los 157 escalones que conducen a la cúpula, podremos disfrutar de una espléndida vista.

lunes, 1 de febrero de 2016

Madrugar para descubrir el futuro

Aunque parezca un titular de ciencia ficción, la realidad es que si queremos conocer el museo más espectacular de Linz, el domingo 7 de agosto, no nos quedará más remedio que levantarnos temprano y completar los 50 kilómetros de la etapa, en la primera parte del día. Como tarde deberemos de estar a las 15:00 horas en el número 1 del Ars Electronica Strasse. Según todos los folletos turísticos, el Ars Electronica Center constituye la atracción más destacada de la capital del estado de la Alta Austria (Oberösterreich). Su horario de visita finaliza a las 18:00 h. y al día siguiente, lunes, está cerrado. Cosas de la vida.


El Ars Electronica Center es el lugar que el mundo del futuro ha elegido como escenario. En el interior del vanguardista edificio situado a orillas del Danubio podemos explorar, investigar y experimentar. El visitante puede hacerlo por su cuenta o solicitar la ayuda de expertos guías-entrenadores. En el AEC hay varias muestras simultáneas, así como la permanente "Nuevas Vistas de la Humanidad". Las exposiciones en el AEC se basan en las personas y en su entorno, en el cómo se crean nuestras vidas y cómo se podrían desarrollar en un futuro. Aquí, la clave está en la interacción y en la participación; la iniciativa es crucial para dibujar una imagen exacta de sí mismo y su entorno. Una experiencia realmente tentadora.

Designada Ciudad del Arte Digital por la UNESCO, Linz invita en este año de 2016 a que sus visitantes disfruten de un gran número de actividades artísticas digitales que en parte ya están realizándose como, por ejemplo, una serie de diálogos en el Kepler Salón, un recorrido virtual por la Ciudad del Arte Digital y atractivas exposicions en el Lentos Kuntsmuseum.

Invernal imagen de Erlebniswelt Pöstlingberg
Pero no sólo de modernidad vive Linz. En la luminosa ciudad austriaca hay rincones tan atractivos como el área recreativa Erlebniswelt Pöstlingberg. Situada en el monte del mismo nombre es uno de los emblemas de la ciudad. La destacada basílica de peregrinación se eleva pintoresca y majestuosamente sobre la ciudad y se puede llegar a ella en el ferrocarril de montaña más inclinado del continente. En la cima nos espera el zoo de Linz, el popular mundo fabuloso del tren de la gruta Grottenbahn, así como unas grandiosas vistas sobre la ciudad.

Camino de Erlebniswelt Pöstlingberg